Estreñimiento en Niños... Síntomas y Causas

Qué es el estreñimiento? El estreñimiento se define como una disminución del número de defecaciones en comparación con el patrón normal del niño o el paso de heces secas y duras que son difíciles o dolorosas de expulsar. Este padecimiento es más frecuente en los niños que en las niñas.

En el 25% de los casos comienza a manifestarse en el primer año de vida, y registra la pre-valencia más alta en los pequeños entre los 2-4 años de edad.

Qué causa el estreñimiento? Algunas veces no se logra identificar ninguna razón que lo explique. Sin embargo, algunas de las causas más frecuentes son:

  • Dieta inadecuada

  • Falta de ejercicio: la actividad física ayuda a mover el alimento digerido a través del intestino.

  • Estrés

  • Retrasar frecuentemente ida al baño: por jugar, por estar en la escuela, etc

  •  Determinados medicamentos

  •  Problemas médicos: anomalías del intestino, recto y/o ano; problemas del sistema nervioso central, hipotiroidismo, etc.

 Cuáles son los síntomas del estreñimiento? Este trastorno provoca inapetencia, malestar general, cansancio, dolor abdominal  y/o evacuaciones con dolor e incluso sangrado cuando se hacen fisuras en el ano.

Tratamiento del estreñimiento

     Es importante habituar al niño a seguir un régimen dietético adecuado así como educarle en el aprendizaje de unos hábitos defecatorios correctos.

     El tiempo de tránsito intestinal se ve muy influido por la cantidad de fibra aportada por la dieta alimenticia. Las dietas ricas en alimentos con fibra se traducen en deposiciones más frecuentes y un tiempo de tránsito intestinal más corto. Producen heces voluminosas y blandas mientras que en las dietas pobres en fibra las heces son escasas, secas y duras.  

     A partir de los 2 años y medio es recomendable que el niño sea animado a sentarse  en el servicio sanitario durante un tiempo entre 5-10 minutos, de 2 a 3 veces al día, preferiblemente después de las comidas, a fin de aprovechar el reflejo gastrocólico.

          Recomendaciones dietéticas

  • Aumente el consumo de frutas a un mínimo de 2 veces al día: mango, naranjas, mandarinas, limón dulce, papaya, piña (con el corazón). Puede hacer de la fruta el postre habitual. No se recomienda más de una banano en 24 horas.

  • Aumente el consumo de vegetales de preferencia crudos o al vapor y con cáscara: pepinos, zanahorias, lechuga, tomate, pimiento verde y rojo, espárragos,   

  • Consuma leguminosas enteras: frijoles, lentejas, garbanzos, maíz dulce

  • Consuma picadillos de hojas y cáscara: cáscara de plátano, papas con cáscara, cáscara de yuca, hojas de remolacha, rábano, espinaca y mostaza.

  • Utilice cereales integrales: pan, galletas, arroz integral, avena, granola, cereales tipo Komplete, All Bran, Bran Flakes, Fibra Max, Oat Bran  

  • Alternar el pan blanco con al menos una ración de pan integral.

  • Consuma abundantes líquidos: agua, refrescos naturales sin colar (para que no pierdan la fibra de la pulpa): un mínimo de 6-8 vasos.

  • Aumente el ejercicio físico.

  • Utilice miel de abejas para endulzar las bebidas en mayores de 1 año

  • Evitar el consumo de leche: no más de 24 onzas en 24 horas.

  • 1/4 a 1 cucharadita de melaza o miel de tapa en 4 onzas de leche (en vez de ofrecérsela con chocolate)

       En cuanto a los niños en edad escolar, numerosos estudios han resaltado que en general sus costumbres alimentarias no son, precisamente, las más idóneas para combatir el estreñimiento. Por lo general, ellos tienen un consumo escaso de alimentos ricos en fibra, y en su lugar, se decantan por los alimentos ricos en proteínas y en hidratos de carbono refinados.

El estreñimiento en los niños generalmente no es grave. Sin embargo, el estreñimiento crónico puede provocar complicaciones o indicar una afección oculta, no diagnosticada. Lleva a tu hijo al médico si el estreñimiento dura más de dos semanas o está acompañado de lo siguiente:

  • Fiebre

  • Vómitos

  • Sangre en las heces

  • Hinchazón abdominal

  • Pérdida de peso

  • Roturas dolorosas en la piel alrededor del ano (fisuras anales)

  • Protuberancia intestinal que sale afuera del ano (prolapso rectal)